jueves, 15 de abril de 2010

Aprender a vivir juntos

Es cierto que tengo que aprender a vivir contigo, ya no puedo luchar contra ti, no tengo mucha paciencia, también es cierto eso que dicen, que si no puedes con el enemigo, únetele, aunque quisiera que fueses un poco más comprensivo conmigo estoy acostumbrado a vivir solo, y ahora, de unos días para acá, he tenido que soportar tu presencia, pero si tan solo fueses un poco más comprensivo conmigo sé que sería distinto, trabajo todo el día en esa pequeña oficina dibujando y dibujando, paso por el supermercado para comprar algo que no necesite mucha preparación; de hecho, siempre compro algo que solo requiera de un microondas y tu solo esperas que me meta a bañar para comértelo, sé que soy un hombre solo pero créeme no me gusta estar en desorden, todo te lo comes y lo que no te puedes comer lo destruyes, tienes todo el día para ti solo, pero tú prefieres la noche o, mejor aún, la madrugada para comer y hacer de las tuyas justamente cuando yo duermo o creo dormir, pero si tan solo lo hicieras en silencio, la vecina ya me reclamó tu escándalo, pero yo simplemente me rindo, no puedo luchar contigo, sin embargo, guardo la esperanza de que un día aprendamos a vivir juntos o que yo tenga un poco de tiempo y al salir del trabajo pase por la tienda de animales y compre un gato, traerlo aquí y que te coma.

No hay comentarios: